Transferencia de agua de riego
La CHG avala el trasvase de agua por su escaso volumen
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha remitido al Ministerio de Medio Ambiente un informe en el que avala la “plena viabilidad” de la transferencia de agua de riego que pertenecía al arrozal sevillano hasta la comarca almeriense del Almanzora, cuyos agricultores compraron 1.600 hectáreas de tierras en las marismas para llevarse los derechos hídricos que tenían asignadas.
Fuentes del órgano regulador de la cuenca confirmaron la remisión de ese informe al departemento que dirige Cristina Narbona, al que corresponde la decisión final al tratarse de un trasvase entre cuencas –Almería está al margen de la del Guadalquivir–. En el mismo, Juan Saura, el director técnico de la CHG, argumenta que el trasvase –el agua se cogería del pantano granadino Negratín– no posee grandes repercusiones para el conjunto de las zonas regables del Guadalquivir ni para la salinidad del río, dado que el volumen sería de escasa envergadura –se habla de 16,5 hectómetros cúbicos, aunque menos este año debido al recorte de dotaciones por la sequía–.
Mientras, fuentes del Ministerio dijeron que no habrá una decisión final hasta las próximas semanas. Y en concreto, hasta que se incorpore tras las vacaciones el director general de Agua, Jaime Palop –ex presidente de la CHG–.
Por otra parte, el consejero andaluz de Agricultura, Isaías Pérez Saldaña, advirtió ayer que el arroz tendrá dificultades en el caso de que siga sin llover en los próximos meses, de manera que “si la situación se mantiene, no se podrá producir más del 70 por ciento en relación con lo cultivado otros años”.
En declaraciones a Europa Press, el consejero precisó que, en líneas generales, “la situación es preocupante para todos los cultivos, a pesar del reparto y el desembalse realizado en el valle del Guadalquivir de agua para los regadíos”.



