El Almanzora afronta esta campaña de riego con agua garantizada
Los envíos del Negratín y el bombeo de los pozos cubren las necesidades de los regantes, según la Junta de Usuarios
Por primera vez en años, los regantes del Almanzora inician una campaña agrícola sin tener que cruzar los dedos ni sacar en procesión a ningún santo. Con los envíos del trasvase del Negratín, más las extracciones de los pozos y el agua de la desalinizadora de Cuevas del Almanzora, hoy por hoy, los regantes no muestran la angustia de otros inicios de campaña.
Así lo ha expresado el vicepresidente de la Junta Central de Usuarios del Valle del Almanzora, Fernando Rubio: «Aunque no estamos sobrados, sí podemos decir que este año iniciamos la campaña con las necesidades cubiertas».
Y es que, si bien este año hidrológico que acaba de comenzar no parece que los regantes del Almanzora puedan contar con agua del trasvase Tajo-Segura, el hecho de tener garantizado un suministro continuo y suficiente de la cuenca del Guadalquivir a través del trasvase del Negratín, más la aportación de los pozos cuyas aguas saladas están mezclando con las del Negratín para poderlas utilizar, permiten a los regantes respirar más tranquilos.
Y de hecho, aunque los embalses de la cabecera del Tajo están en una situación crítica y no parece que a corto plazo puedan ceder agua, Fernando Rubio no pierde la esperanza en que «si cambian las circunstancias, puedan aprobar un envío, aunque sea pequeño». Con este objetivo, los regantes están realizando gestiones de cara a la próxima reunión de la comisión del desembalse.
De hecho, el pasado año, a pesar de la penuria, el Tajo envió al Almanzora más de 12 hectómetros cúbicos: 10 para abastecimiento humano y 2,1 para regadío, prácticamente la mitad del caudal máximo que contempla la Ley.
Negratín
Del trasvase del Negratín, los regantes y Galasa para abastecimiento humano, están recibiendo con regularidad los envíos que se han aprobado desde la pasada primavera.
En total, entre los recursos para el campo y para el consumo humano, en la comarca recibirán a lo largo del año unos 30 hectómetros cúbicos. De ellos, 24 son los que le corresponden a lo usuarios de la comarca por la Ley del trasvase: 14 por la regulación general y 10 procedentes del embalse del Arenoso.
La Ley del trasvase prevé una transferencia máxima de hasta 50 hectómetros cúbicos al año, pero eso sí, para poder trasvasar este volumen, la cuenca cedente y el pantano del Negratín tienen que contar con unas reservas mínimas; si no las cumplen, los envíos como está ocurriendo se realizan de forma proporcional a dichas reservas.
Además de estos 24 hectómetros cúbicos, se está tramitando en el Ministerio de Medio Ambiente un volumen en concepto de cesión de derechos de agua por parte de regantes del Bajo Guadalquivir a los del Almanzora, así como el agua que les correspondería los regantes almerienses por las tierras que han comprado en el valle del gran río andaluz. Se estima que este año se podrían ceder unos 6 ó 7 hectómetros cúbicos, con lo que en total podrían superarse los 30 hectómetros cúbicos.
Pantano de Cuevas
El embalse de Cuevas del Almanzora, a pesar de que en la últimas semanas ha recogido unos ‘litros’ de una rambla de Huércal-Overa, sigue prácticamente con el diagnóstico de ‘muerte técnica’. Según los datos de la Agencia Andaluza del Agua, de la Junta de Andalucía, sus reservas son de 1,5 hectómetros un 0,9% de su capacidad de embalse, que es de 168-, el mismo dato que, invariablemente, se viene facilitando desde el año 2002, que fue cuando se certificó su ‘muerte’.
Por su parte, el pantano de Benínar tenía ayer 8,2 hectómetros cúbicos, un 13% de su capacidad.
Fuente: Ideal.es



