Sigue sin cobrar indemnización un legionario herido en una procesión
Hace cuatro años nueve soldados fueron arrollados por un vehículo en un acto religioso en Olula del Río y la causa sigue pendiente de juicio.
El próximo miércoles día 1 de octubre se celebra una audiencia previa en los juzgados de Purchena, donde comparecerá el abogado de uno los nueve legionarios que hace cuatro años sufrieron un atropello mientras desfilaban en una procesión de la Semana Santa de Olula del Río. Será un procedimiento que pasará por dos fases que estarán relacionadas con los aspectos técnicos del aquel fatal suceso, que se saldó con nueve soldados heridos de diversa consideración. Una audiencia que servirá también para señalar el día del juicio.
A día de hoy y después de cuatro años este legionario que se vio afectado por el accidente aún no ha recibido ninguna indemnización. Ha tenido que pasar por cuatro operaciones, tratamiento psiquiátrico y el Ejército le ha concedido la incapacidad por las secuelas que le produjo el atropello que sufrió él y ocho legionarios más. Todos estos años después, Manuel Gallardo aún no ha cobrado indemnización alguna y la compañía de seguros dice que «hace una vida normal y que no es una persona que sufra sus secuelas».
El pasado mes de enero, IDEAL adelantó lo que sucedió aquella noche en la procesión de Olula del Río y hoy, todavía no sabe si este ex legionario tendrá la indemnización como el resto de sus compañeros que ya la han cobrado. «Desde marzo me siguen detectives y piensan que yo puedo hacer una vida normal y de hecho, intento llevarla lo mejor que puedo porque soy joven y trato de aprovechar el día a día después de todo por lo que he pasado, pero los tribunales médicos, el Ejército y el Ministerio me otorgaron la incapacidad para realizar mi trabajo, que era lo que más me ha gustado siempre», relató este ex legionario que con sólo 25 años ya está incapacitado y desde el mes de abril lleva el carné de pensionista.
Ya han pasado más de cuatro años desde que nueve legionarios acudieran a desfilar con el Cristo de la Buena Muerte en la la Semana Santa de localidad almeriense de Olula del Río. Un conductor los atropelló cuando, en formación, se acercaban hasta el autocar que tenía que traerlos de vuelta a la base de Viator. Eran 30 repartidos en tres filas pero no todos corrieron la misma suerte y hubo nueve personas heridas de diversa consideración. «Era un día con lluvia, de poca visibilidad, el conductor iba a una velocidad considerable y cuando le hicieron las pruebas de alcoholemia dio positivo», explicó Óscar Ruiz de Apodaca, abogado de Manuel Gallardo del bufete Lemat Abogados.
Desde un comienzo se abrió tanto la vía penal y civil contra esta persona que arrolló a los nueve militares. Ruiz de Apodaca relató a IDEAL que Manuel Gallardo se salió del procedimiento penal y sólo continúa por la vía civil. «Actualmente estamos reclamando las lesiones, pero como el procedimiento penal está abierto tendremos que esperar para iniciar el civil», destacó el abogado.
En el atestado realizado por parte de la Guardia Civil, se reflejó que el conductor no era el propietario del vehículo aunque sí uno de los amigos con los que, según la declaración del presunto responsable, había salido a tomar unas copas. De hecho, el presunto autor del atropello dio positivo en las pruebas de alcoholemia a las que le sometieron, según consta en dicho documento oficial.
Ocultar el tema
Las consecuencias de este accidente han sido diferentes para los legionarios. De los que quedaron tirados sobre el suelo, dos fueron ingresados en coma en el Hospital de Torrecárdenas y aunque lograron sobrevivir uno se quedó en silla de ruedas. El resto tuvo lesiones de diferente gravedad que les obligaron a estar de baja por largos periodos de tiempo antes de reincorporarse. Un tema que poco a poco fue convirtiéndose en tabú y que se trataba de ocultar.
Si hay algo que todavía se preguntan los legionarios es por qué el Ejército les dio la espalda. «Fue un hecho que no salió a la luz, del cual nadie hablaba y se desconocía que había pasado», explicó Manuel Gallardo. El Ejército era su pasión y después del accidente «nos dejaron de lado e incluso teníamos que sufrir los comentarios de algunos mandos sobre nuestras secuelas que nos hacían sentir inferiores, lo pasamos muy mal», añadió este ex legionario.
Nunca ha habido información clara que proviniese del Ejército. «He mandado varias cartas a las distintas administraciones competentes y todos han lanzado balones fuera», manifestó Gallardo quien recordó que «el defensor del pueblo dijo que no podía hacerse cargo del asunto, el presidente del Gobierno español nos contestó que el Ministerio de Defensa estaba trabajando en ello y la ministra Chacón que está en investigación y que nunca se nos ha negado ayuda».
Uno de los puntos de mayor controversia es por qué «el Ejercito se desentiende cuando nosotros estábamos en acto de servicio, algo que hasta la ministra de Defensa reconoce», finalizó este legionario.
Una cuestión que está sin aclarar y que, sobre la cual el Ejército no se ha pronunciado y en este sentido, tampoco si les corresponde por esta parte una indemnización. Al contrario de lo que suele ocurrir en estos casos, los militares no fueron condecorados con el distintivo amarillo ni tampoco el Ayuntamiento de Olula del Río ha cumplido con su palabra de denominar una calles como Avenida de la Legión española.
Fuente: IDEAL.



